Cómo sentirme mejor si estoy deprimido

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que para el año 2020, la depresión será la segunda causa de incapacidad del mundo, lo que pone a este trastorno del estado de ánimo en un lugar bastante preocupante, ya que se calcula que afecta a unos 350 millones de personas.

¿Cuáles son sus síntomas?

El ánimo deprimido se define por una serie de síntomas, siendo los más característicos los siguientes:

  • Estado de ánimo triste.
  • Perdida de interés hacia los demás o actividades.
  • Disminución de la actividad física o fatiga.
  • Alteraciones cognitivas como disminución de la atención, memoria, concentración, etc.
  • Alteración en nuestra forma de pensar, visón negativa y catastrofista de las cosas.
  • Emergen sentimientos de culpa, incapacidad, baja autoestima.

¿Qué puedes hacer?

A continuación, te ofrecemos algunas recomendaciones que han demostrado su eficacia a la hora de trabajar con personas con estado de ánimo deprimido. El objetivo de dichas actividades es que seas parte activa de tu vida y obtengas gratificaciones a corto plazo.

Entre ellas podemos destacar:

Haz actividades sencillas y agradables: realizar actividades como ir a caminar por la playa o el campo, dar un paseo por la ciudad, ir a ver una película ir al cine, escuchar música, leer un libro, hablar con una amiga, etc. Se trata de hacer actividades que “quieras hacer” y no que “tengas que hacer”, deben ser actividades sencillas que te reporten bienestar.

Establece metas a corto plazo y realistas: las personas con depresión se fijan más en las consecuencias inmediatas de su conducta, siendo a menudo muy exigentes consigo mismos y consecuentemente fallan en conseguir objetivos demasiado elevados, reforzándose con muy poca frecuencia. Por lo tanto, establecer metas a corto plazo te ayudará a lograr objetivos diarios, reforzando así cualquier avance por pequeño que sea.

Realiza actividades físicas: está demostrada la capacidad del ejercicio físico para mejorar el bienestar personal, tanto físico como psíquico. Si no eres aficionado a los deportes, no pasa nada. Puedes empezar por ir a caminar 10 minutos e ir aumentando un poco cada día hasta llegar a 30 min, por lo menos 3 o 4 veces a la semana. De esta manera, no sólo conseguimos la activación de nuestro cuerpo, sino una mejora en nuestro estado de salud general.

Retoma las rutinas: puede que rutinas tan simples como hacer la compra, limpiar la casa, estudiar, hacer la comida, etc.  Se hayan convertido en actividades muy costosas para ti. Si es así, no dudes en pedir ayuda para realizarlas, esto no te hace peor persona, ni menos capacitada.

Desarrolla tu autoestima: aprende a diferencias entre tu “yo ideal” y tu “yo real”. A menudo, las personas nos hacemos una idea de cómo nos gustaría ser que no es acorde del todo a la realidad, lo que genera muchos sentimientos de frustración y nos hace tener una visión negativa de nosotros. Aceptarse tal y como se es, es vital para mejorar y no dañar nuestra autoestima.

No te aísles: puede que no tengas ganas de estar rodeada de gente, que te sientas incomodo estando con ella. Pero aislándote no consigues nada. Mantén el contacto con tus seres queridos, amistades y planifica actividades con ellos.

Acude a un profesional: la depresión es un trastorno altamente incapacitante y muchas veces poco comprendido por la persona y el entorno que le rodea. Si necesitas ayuda profesional o conoces a alguien en esta situación, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, nuestro equipo estará encantado de ayudarte.

Si por el contrario, no eres tú el que está deprimido pero quieres ayudar a alguien que sí lo está. AQUÍ TE DAMOS ALGUNAS RECOMENDACIONES.

¿Por qué se produce la depresión?

La depresión  es un trastorno del estado de ánimo, transitorio o permanente, que se caracteriza por sentimientos de abatimiento, infelicidad y culpabilidad. Además provoca una incapacidad total o parcial para disfrutar de las cosas y de los acontecimientos de la vida cotidiana (anhedonia).

¿Por qué se produce la depresión?

No existe una idea clara y definitiva sobre por qué se produce la depresión. El origen de la depresión es multifactorial. Es decir, ciertos factores biológicos, psicológicos y sociales podrían estar originándola. En general, podríamos decir que existe una mayor o menor predisposición a padecer depresión ante unos desencadenantes. Existen varios modelos explicativos que han intentado aclarar el origen de la depresión sin éxito. Con el paso del tiempo, se ha reconocido que estos modelos se pueden integrar entre sí sin ser excluyentes entre ellos.

De esta manera se unirían en la persona uno o varios factores de vulnerabilidad de base combinándose de una determinada manera. Frente a una o varias circunstancias, en un determinado momento de la vida, desembocarían en una depresión.

La vulnerabilidad hace referencia a los factores biológicos, psicológicos y sociales. Estos factores están presentes de forma continuada y facilitan o predisponen al desarrollo de la depresión.

  • Factores biológicos:

La causa de la depresión podría estar causada en parte en un desequilibrio de los neurotransmisores. Cuando estamos deprimidos tenemos ese desequilibrio. Cuando tomamos la medicación adecuada, los neurotransmisores se equilibran y nuestro estado de ánimo cambia. Además, la depresión podría tener causas genéticas. Así, el riesgo de padecer depresión es mayor cuando algún familiar próximo ha sufrido o sufre depresión. Existen cuadros depresivos que aparecen en el contexto de enfermedades médicas que aportan evidencias sobre la influencia de los factores biológicos.

  • Factores psicológicos

Por una parte, la teoría conductual explica la depresión como una falta de refuerzo que hace que la persona no actúe y por tanto se perpetúe la depresión.

Por otro parte, la teoría cognitiva  dice que existe una distorsión cognitiva. Es decir, la persona que padece depresión distorsiona la realidad. Así  termina viéndose de forma negativa a él mismo, el mundo y el futuro.

Finalmente, la teoría de la indefensión aprendida encuentra la causa en la incapacidad para poder resolver algún problema.

  • Factores sociales:  

Se refiere a circunstancias externas que potencialmente producen estrés. Es decir, los acontecimientos vitales que precipitan los trastornos del estado de ánimo. Se piensa que las personas que padecen depresión experimentan más acontecimientos vitales en los meses anteriores al comienzo de los síntomas. Sobre todo aquellos que son indeseados, incontrolables y que suponen una amenaza o peligro importante. Entre ellos, los acontecimientos que suponen una pérdida. Como por ejemplo el fallecimiento de alguien cercano, un divorcio, una separación, perder el trabajo o incluso la pérdida de la propia salud.

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