MEDICAQCION PSIQUIATRICA, EL TOBOGAN HACIA LO OSCURO.

Antes que nada hagamos una breve síntesis de los medicamentos más comunes que se indican para algunos trastornos psiquiátricos o que el idea colectivo e incluso los mismos psiquiatras suponen que son de origen psiquiátrico. 

Trastorno obsesivo compulsivo

  • Inhibidor selectivo de la recapacitación de serotinina (ISRS)fluoxetinea (Prozac), fluvoxaminea (Luvox), citalopram (Celexa), escitalopram (Lexapro), paroxetine (Paxil), sertraline (Zoloft)
  • Agentes antipsicóticos atípicosrisperidonea (Risperdal), aripiprazolea (Abilify), olanzapine (Zyprexa), quetiapine (Seroquel), ziprasidone (Geodon)
    Valproic acida (Depakene, Depakote)

Trastorno por déficit de atención e hiperactividad

  • Estimulantes: methilfenidatea (Ritalina, Ritalina LA, Methylin, Focalin, Focalin XR, Concerta, Metadate CD, Daytrana), dextroanfetamina (Dexedrine), lisdexamfetamina (Vyvanse), sales de anfetamina mezcladas (Adderall, Adderall XR)
  • Antagonistas de alfa 2: clonidinea (Catapres, Kapvay), guanfacina (Tenex, Intuniv),
    Atomoxetinea (Strattera)
  • Agentes antipsicóticos atípicos: risperidonea (Risperdal), aripiprazolea (Abilify), olanzapinea (Zyprexa), quetiapine (Seroquel), ziprasidone (Geodon)

Trastorno explosivo intermitente (agresión, irritabilidad, autolesión)

  • Agentes antipsicóticos atípicos: risperidonea (Risperdal), aripiprazolea (Abilify), olanzapine (Zyprexa), quetiapine (Seroquel), ziprasidone (Geodon)
  • Agonistas de alfa 2: clonidinea (Catapres, Kapvay), guanfacine (Tenex, Intuniv)
  • Estabilizadores de humor y antiespasmódicos: valproic ácida (Depakene, Depakote), levetiracetam (Keppra), topiramate (Topamax)
  • ISRS: fluoxetinea (Prozac), fluvoxaminea (Luvox), citalopram (Celexa), escitalopram (Lexapro), paroxetine (Paxil), sertraline (Zoloft)
  • Betabloqueadores: propranolol (Inderal), nadolol (Corgard), metoprolol (Lopressor), pindolol (Visken)

Trastornos del sueño

  • Agonistas de melatonina: melatonina ramelteon (Rozerem)
  • Antihistamínicos: diphenhydramine (Benadryl), hydroxyzine (Atarax, Vistaril)
  • Agonistas de alfa 2: clonidine (Catapres, Kapvay), guanfacine (Tenex, Intuniv)
  • Antidepresivos atípicos: mirtazapine (Remeron), trazodone (Desyrel)

Ansiedad

  • ISRS: fluoxetinea (Prozac), fluvoxaminea (Luvox), citalopram (Celexa), escitalopram (Lexapro), paroxetine (Paxil), sertraline (Zoloft), Buspirone (Buspar), Mirtazapine (Remeron), duloxetine (Cymbalta)

Depresión

  • ISRS: fluoxetinea (Prozac), fluvoxaminea (Luvox), citalopram (Celexa), escitalopram (Lexapro), paroxetine (Paxil), sertraline (Zoloft)
  • Antidepresivos atípicos: bupropion (Wellbutrin), mirtazapine (Remeron)

Trastorno bipolar

  • Estabilizadores de humor y antiespasmódicos: lamotrigine (Lamictal), valproic acid (Depakene, Depakote, Depakote), gabapentin (Neurontin)
  • Agentes antipsicóticos atípicos: litio, risperidone (Risperdal), aripiprazole (Abilify), olanzapine (Zyprexa), quetiapine (Seroquel)
Si contemplamos con atención, veremos que no hay mucha diferencia en cuanto a la medicación que se ofrece para cada caso, y cuando la hay, esa variación responde a una cuestión más derivada de la suposición del origen de la patología que de la eficacia de la medicación.
Ninguna de estas medicinas puede por si sola o como única herramienta clínica curar ninguna de las patologías que verdaderamente tengan un origen psiquiátrico, de hecho, los trastornos descriptos responden más a ordenes psicológicos (actitucionales) que psiquiátricos (aptitucionales) de modo que una vez inmerso en el mundo de la medicina psiquiátrica sólo podemos esperar el adormecimiento o la relajación de algunos sectores del cerebro que nos inhibe de procesar los datos que nos provocan sintomatologías psíquicas, esto significa que los trastornos etiquetados como psiquiátricos en realidad no lo son, y que de existir trastornos psiquiátricos reales lejos estamos de curarlos con estas medicaciones. Podemos esperar como la más alta expectativa que un paciente mitigue o mengue sus reacciones psiquiátricas, que ciertas conexiones cerebrales queden anuladas, o dormidas, o con muy bajo estímulo lo que daría una impresión de mejora o incluso d eremisión de la enfermedad pero esto no sucederá, por el contrario el paciente necesitará progresivamente más altas y frecuentes dosis para mantener ese estado de aparente "tranquilidad psiquiátrica".
De hecho los trastornos que hemos enumerados y para los cuales se indican estos medicamentos pueden ser tratados con toda tranquilidad a nivel psicológico sin la necesidad de ingerir medicina alguna, en la mayoría de los casos, el fracaso de la terapia psicológica por no haber acertado en el diagnóstico o en el abordaje clínico puede inducirnos a pensar que el problema requiere de atención psiquiátrica cuando en realidad no la requiere.
Entrar al mundo de la medicina psiquiátrica es en muchos casos un camino de ida, no sólo por la adicción orgánica, que en la mayoría de los casos es leve, sino por la adicción sugestiva del paciente que comienza a percibir que solo a través de una medicación obtiene el alivio, o la solución al problema que lo aqueja.
Pasado cierto tiempo, todos los tratamientos con medicación psiquiátrica, sea que el paciente tenga patología psiquiátrica o no, terminan indefectiblemente e una especie de túnel, donde la salida se ve como un reflejo a lo lejos, y que da vez se aleja más en vez de acercarse a pesar de tener la percepción de estar avanzando. Estas sensaciones, efectos o consecuencia de los síntomas colaterales de la medicación van arrastrando al paciente a un estado en el que es incapaz de reconocer, identificar o asumir el problema real y por lo tanto lo priva de trabajar sobre él y resolverlo, en los tratamientos prolongados, que se prolongan por esta dependencia inicial, los efectos son aún más peligrosos, ya que las drogas de la medicina indicada van anulando la capacidad de las neuronas de conectarse entre si, van dinamitando la capacidad de discernimiento y atención, relajando los estímulos y por consiguiente la reacción a los estímulos, de modo tal que en un punto ya ni el paciente, ni sus allegados ni el propio profesional psiquiatra puede determinar a ciencia cierta cual es el verdadero estado del paciente, y no puede evaluar con precisión si es conveniente abandonar el tratamiento medicinal o incrementarlo, produciendo muchas veces efectos adversos irreversibles en muchos casos.
Antes de acudir a un psiquiatra y acceder a un tratamiento ocn medicación, es muy recomendable hacer una visita a un profesional serio en psicología, que pueda determinar el orden u origen de los síntomas que advierte y establecer si el problema del paciente es un problema psicológico o un problema orgánico, ya que con una buena instrucción por parte de un buen profesional, un poco de voluntad y con algunas técnicas sencillas es posible resolver problemas que muchos consideran de origen psiquiátrico y de ese modo evitar la ingesta de medicamentos que no solo no van a resolver el problema sino que producirán y agudizarán otros mayores,

Comentarios

Entradas más populares de este blog

PROTOCOLO PSICOLOGICO - COVID-19

Qué es y qué no es la hipnosis