Qué es un influencer ?
Influencer.
La palabra
que está tan de moda, significa o hace alusión a la persona que con sus dichos
o actos influye en la opinión, ideas, actos o gustos de otras personas y es
capaz de crear una tendencia dentro del conjunto colectiv
o que accede al contenido
de sus dichos o actos. Sin embargo las influencias no siempre son positivas,
todos sabemos que hay influencias negativas, que nos infunden ideas que son
nocivas o que al menos no logran satisfacer la necesidad de hallar un ejemplo,
modelo o paradigma que nos de la sensación de estar siendo beneficiados en
alguna cosa o en algún aspecto de nuestras vidas.
Las redes
sociales han generado la aparición de muchas personas a las que por su llegada
masiva, se le ha colocado el mote de influencer, y de hecho, en estos casos la
idea que se genera es de una influencia positiva, ya sea porque nos hace
divertir, nos resulta gracioso, atractivo, o se ajusta al modelo estético de
moda. El influencer logra captar la atención de miles de personas, que en un
punto de sus vidas han descartado la posibilidad de pensar por si mismos y
adhieren de forma gregaria a la idea o la tendencia que otros crean o siguen.
Puesto en
este contexto se me dio la curiosidad de buscar una definición más pragmática
de lo que significa un influencer en las redes sociales y luego de buscar
durante mucho tiempo los datos, la información, y analizar detenidamente no
sólo al nfluencer sino a las personas que ciegamente siguen sus actividades en
la redes, llegué a la conclusión de que un influencer es aquel o aquella, que
ha sabido explotar algunas de sus habilidades o recursos para influir sobre
personas con escaso criterio crítico, con un fuerte contenido de desidia,
mediocridad y falta de sentido común, ya que consideran que el éxito, los éxitos,
son una mera cuestión de cantidad, que el ser favorecido por la naturaleza, la
estética, la edad o alguna condición social establecida como modelo de
bienestar y poder adquisitivo, le permite pensar que estar cerca o seguir esa
tendencia los pone en un lugar muy parecido a aquel que quisieran estar y no
están. De allí es que ven al influencer como un modelo o ejemplo a seguir,
basados en que la cantidad de personas que lo miran o lo escuchan tiene
relación directa con la calidad de vida, el crecimiento personal o en última
instancia con la creencia de que todo el tiempo hay que tener una actitud
divertida, graciosa, positiva y alejada de toda posibilidad de vivenciar las
ansiedades y angustias naturales, los conflictos y crisis a las que todo ser
humano alguna vez enfrenta.
No son
capaces de incorporar aunque lo sepan, que los verdaderos modelos o ejemplos a
seguir son los miles y miles de héroes anónimos, que a pesar de las
dificultades, a veces, enormes dificultades que se le presentan, se levantan
cada día a pelear la vida desde el anonimato, pero con la convicción de de
estar siendo útiles a un propósito noble y digno, los que educan, enseñan,
curan, previenen, a los que se ocupan con acciones y no con palabras de ayudar
a los más necesitados, a los que solidariamente aportan parte de su tiempo , su
energía y sus recursos para ayudar a otros sin pedir nada a cambio que no sea
el reconocimiento a la dignidad de su trabajo o de sus acciones, e incluso, la
mayoría de las veces ni siquiera eso, se contentan y son felices con el sólo
hecho de poder ayudar, de aportar y de saber que están haciendo su parte, que
están cumpliendo con su deber poniendo lo mejor que tienen y sin dejarse
influenciar por esos conceptos vanos y estériles de éxito promiscuo y vacuo de
la cantidad de personas que imitan, siguen o se dejan influenciar por los
influencer, que después de todo, en su constitución ideológica sólo persiguen
un beneficio para si mismos aunque quieran mostrarse solidarios, que se
movilizan por su enorme egocentrismo y egolatría aunque quieran mostrar
humildad y solidaridad, porque estos valores no se exponen como trofeos ni se
hace alarde ellos, se practican desde el anonimato y con la convicción de que
no importa la cantidad de gente que lo sepa, porque basta y sobra con que uno
mismo lo sepa y sea feliz por ser capaz de dar, donar, entregar y servir, sin
necesidad de ser un influencer...

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